Antes de emprender su viaje es necesario llevar a cabo una completa puesta a punto de su vehículo. En verano, con las altas temperaturas, debe comprobar, especialmente:
1)Los niveles del líquido de frenos, aceite, líquido limpiaparabrisas y el del radiador.
2)La carga de la batería y el estado de sus bornes.
3)El estado, la presión y el dibujo de rodadura de los neumáticos. Recuerde que un neumático por debajo de su correcta presión se desgasta más rápido.
En días y horas punta, no olvide adoptar las precauciones adecuadas para la conducción. Siempre que sea posible, adelante o retrase sus desplazamientos para evitar coincidir con el grueso de los viajeros.
Tenga en cuenta que los rayos del sol pueden dificultar la visibilidad. Si viaja hacia el este, evite hacerlo al amanecer, y si se dirige al oeste, sepa que la peor hora es la caída de la tarde.
Coloque el equipaje de forma equilibrada para que no reduzca la visibilidad ni la libertad de movimientos. En desplazamientos largos es conveniente conducir con comodidad. Si viaja con niños asegúrese de que llevan correctamente abrochados los dispositivos de seguridad.
La víspera del viaje procure descansar y dormir lo suficiente. Coma alimentos de fácil digestión y no beba alcohol. Así mantendrá su capacidad de reacción.
En espacio abierto, durante las horas de más calor, puede percibir una imagen borrosa, un reflejo en el horizonte que altere su percepción de las distancias. Es un espejismo. Extreme la precaución si circula por este tipo de zonas aparentemente sin peligro. El calor es un enemigo incluso si viaja con aire acondicionado.