Alergias. Sobrellevarlas para conducir mejor

Son muchos los ciudadanos que padecen algún tipo de alergia, cuyos síntomas influyen negativamente en la conducción. Los profesionales del transporte son un segmento de la población especialmente delicado ante este tipo de patologías debido a la gran cantidad de horas que pasan en la carretera, ya que están todavía más expuestos a los peligros causados por las alergias, que son dos fundamentalmente: los propios síntomas y los efectos de la medicación.

El principal método para sobrellevar correctamente cualquier tipo de alergia es que se administre correctamente la medicación, siempre bajo criterio médico y avisando de que se trata de un conductor profesional que pasa gran parte del día al volante. En ruta, unas cuantas recomendaciones pueden hacer más llevaderas las alergias, o al menos no incrementar sus efectivos negativos sobre el conductor alérgico, como es el viajar con las ventanillas cerradas, realizar un correcto mantenimiento del sistema de climatización, especialmente del filtro antipolen, o tener la cabina lo más limpia posible para evitar la presencia de ácaros y otros microorganismos potencialmente peligrosos.

Otras pautas a seguir son tratar de estacionar en zonas no muy húmedas y no conducir, en la medida de lo posible, al amanecer ya que en ambos casos se da una mayor concentración de polen, comenzar los tratamientos antialérgicos con antelación para que el organismo se adapte a ellos y conducir con gafas de sol para proteger a los ojos de los alérgenos y así lograr reducir el lagrimeo y el picor.

 

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Consejos

Cinco consejos básicos para el conductor alérgico:

  1. Nunca auto medicarse.
    Acudir al médico si nota los síntomas propios de las alergias como el picor de ojos, destilación nasal, estornudos, problemas respiratorios.
  2. Informar al médico de cabecera la necesidad que tiene de conducir.
    Él le recetará medicamentos que provoquen una menor somnolencia. Casi el 20% de la población es alérgica, y se calcula que en 2020 se llegará al 30%.
  3. Si su vehículo carece de filtros HEPA cómprelos.
    Son filtros de alta capacidad, no encienda el aíre acondicionado ni baje las ventanillas, podría entrar más polen y producirle un ataque alérgico al volante. También las gafas de sol protegen los ojos de alérgenos, reduciendo el lagrimeo constante y el picor. Evite conducir por zonas húmedas y durante el amanecer, que es dónde mayor concentración de pólenes habrá.
  4. Limpiar el vehículo siempre que haya transportado algún animal y conocer la ruta.
    El pelaje de perros, gatos y otros animales, suele ser bastante alérgico. Planifique su viaje conociendo, por la ruta que vaya a hacer, la cantidad de polen que hay, así como en su destino.
  5. No beber ningún tipo de bebida alcohólica si está en tratamiento.
    No sólo podría superar la tasa de alcoholemia permitida, sino al mismo tiempo, potenciar el efecto de somnolencia de los medicamentos.