Palma de Mallorca

La capital de las Islas Baleares es una ciudad de tremenda belleza enmarcada en la bahía de su mismo nombre. En ella encontraremos una mezcla armoniosa de historia, cultura, turismo de sol y playa, y ocio de todo tipo. Con un clima privilegiado y una gran riqueza paisajística, nos invita a recorrerla y a profundizar en su gastronomía.

1ª MAÑANA

1ª MAÑANA

10:00 h

Llegar a Palma de Mallorca siempre implica un cambio de chip, en el que pasaremos de un posible estado de ajetreo a respirar calma y tranquilidad. Para aprovechar esa sensación, realizaremos una primera incursión en esta ciudad recorriendo lugares increíbles por una ruta a pie que iniciaremos en el casco antiguo.

Encima del Muelle Viejo se eleva la Catedral de Santa María de Palma de Mallorca, popularmente conocida como "La Seu". Es el monumento más emblemático de Mallorca. Fue levantado sobre un promontorio sobre la muralla y el mar y preside el centro de la vertiente marítima del casco antiguo de Palma. Este templo de estilo gótico levantino se asoma al mar sobre las murallas árabes que protegían a la ciudad. Antes de dirigirnos a su interior, podremos acercarnos a la terraza en el lado del sur desde donde tendremos una vista magnífica de la bahía.

Una vez dentro, nos dejaremos sorprender por la increíble gama cromática que los rayos del sol producen al pasar por el mayor rosetón del mundo gótico. Este efecto ayuda a incrementarlo el que estaremos contemplando la basílica con la nave más alta de España. En la Capilla Real se encuentra el altar mayor, sobre el que podremos contemplar un baldaquino diseñado por Antonio Gaudí. Y, en la Capilla de la Trinidad, en el presbiterio, se encuentran los sepulcros de los reyes soberanos de Mallorca, Jaime II y Jaime III. Si, aparte de disfrutar de la basílica, queremos contemplar algunas joyas artísticas del gótico, podemos entrar en el Museo de la catedral. El acceso al recinto se realiza a través de la casa de l'Almoina, junto a la torre del campanario y en sus estancias se guardan importantes pieza de orfebrería, pintura medieval y reliquias.

 

11:30 h

Al salir de la catedral, tomaremos la calle Palau Reial y llegaremos a la Almudaina, el Alcázar Real de la ciudad. Originariamente, fue una ciudadela construida por los gobernadores árabes fuera de las murallas, cerca de la ciudad, junto al baluarte que domina la bahía de Palma. Posee unas sólidas murallas visibles todavía y, en su interior, surge un edificio rectangular con cinco torres almenadas. El palacio de la Almudaina es en la actualidad sede de la Capitanía General de Baleares y alberga muchas obras de arte: tapices flamencos de los siglos XVI y XVII que representan hechos de la historia de España; tapices españoles de los siglos XVII y XVIII; estandartes con pasajes de la batalla de Lepanto, que en el 1.571 derrotó a los turcos por las flotas españolas y venecianas...

 

13:00 h

Antes de hacer un alto en el camino, nos acercaremos a visitar la Lonja de los Mercaderes, o Sa Llotja, considerada una obra maestra de la arquitectura gótica. Se construyó en el siglo XV debido a la gran actividad que existía en el puerto de Palma de Mallorca y se destinó como bolsa y lugar de reunión de los mercaderes. Actualmente, la Lonja se utiliza como sala de exposiciones y sólo se abre cuando hay alguna muestra en activo, así que, si tenemos suerte podremos visitarla por dentro.

1ª TARDE

1ª TARDE

14:00 h

Después del paseo y las visitas de la mañana, nos acercaremos al Paseo del Borne atravesando la Plaza de la Reina. Es el centro neurálgico del casco histórico de la ciudad y allí podremos encontrar todo tipo de tiendas y restaurantes. En algunos momentos del año, esta rambla también se llena de puestos de flores y de artesanía mallorquina, y sus árboles dan sombra a las terrazas donde se puede disfrutar de un aperitivo.

Para comer, tomaremos la calle de San Feliu y nos dirigiremos al número 9 de la Plaza Porta Santa Catalina. El restaurante Es Baluard se encuentra a la izquierda de la entrada al Museo Es Baluard. Este establecimiento fue pionero en lo que se conoce como "nueva cocina mallorquina". Ofrece una gastronomía basada en recetas tradicionales y tiene unos platos en los que se armonizan sabores naturales y auténticos con una esmerada presentación. También dispone de una selección de vinos, especialmente de la tierra, que acompañan perfectamente cada comida. Algunos de los platos que podremos degustar aquí son la coca de boquerones marinados con vinagre de naranja y cava, el arroz meloso de conejo con setas y caracoles, el bacalao confitado con salsa mallorquina, o el lomo de cordero relleno de berenjenas y sobrasada. Si nos queda hueco para el postre, es muy recomendable probar la tarta de manzanas compotadas con helado de pimienta Sechuan.

 

16:00 h

Para bajar la comida, podemos entrar al Museo de Arte Moderno y Contemporáneo. Es Baluard se erige sobre las ruinas de la muralla renacentista de Palma, concretamente sobre el llamado baluarte de San Pedro, y desde ella se tiene una vista impresionante de la ciudad y del Mediterráneo. El museo es un edificio de nueva planta en el que se combina de forma respetuosa la arquitectura actual con la antigua, concediendo un notable protagonismo a los recorridos exteriores y las terrazas de uso público. Es Baluard quiere ser un referente cultural en las Islas Baleares y ofrece servicios didácticos y educativos a la comunidad. Entre sus objetivos destacan potenciar y difundir su colección, acercar el arte contemporáneo a la sociedad, integrar a los colectivos con problemas específicos y contribuir a la educación artística con especial atención a los niños.

 

21:00 h

Para poner un broche de oro a nuestra primera jornada en Palma, iremos a cenar al Restaurante Puro Beach (calle Pagell, 1, Cala Estancia). Nada más entrar descubriremos un lugar mágico en el que las prisas no tienen lugar y nos cautivará su belleza y estilo chill out. Podemos decidir si cenar en el restaurante que está dentro del local u optar por la fantástica terraza desde la que tendremos unas vistas privilegiadas. Los elementos que ayudan a esa sensación de relax son la iluminación, con velas y lámparas de luz suave, que crean una tonalidad pastel, la piscina directa al mar, y una decoración exclusiva. En este entorno paradisiaco, podremos comer un delicioso carpaccio de atún, un entrecot a la brasa y cerrar la cena con una mousse de chocolate negro.

Si nos queda energía, podremos disfrutar de una copa en la discoteca El Divino, en el Paseo Marítimo. Este local es de los más concurridos de Palma por sus fiestas, en las que se cuida al máximo hasta el último detalle, y porque tiene una oferta de música con DJ's sin competencia. Abre desde las once de la noche y hasta las seis de la mañana, por lo que podemos terminar con los cartuchos que nos queden antes de irnos a descansar.

2ª MAÑANA

2ª MAÑANA

10:00 h

En la segunda jornada en Palma, podemos optar por un recorrido en el que disfrutaremos del aire en la cara pero no moveremos un pie. No es que vayamos a hacer un tour en coche descapotable, sino que utilizaremos un medio de transporte diferente: el Segway. Este vehículo individual es eléctrico, y ha sido ideado para recorrer trayectos cortos dentro de la ciudad, y evitar así las complicaciones del transporte público o del automóvil. Es muy seguro, fácil de manejar y, lo más importante, es divertido.

Así que nos iniciaremos en el Segway con una toma de contacto que rondará la media hora. Tras esta clase inicial, estaremos listos para realizar nuestro recorrido, que nos llevará a recorrer algunos de los más bellos rincones de Palma en nuestro camino hacia el Castillo de Bellver. Partiremos del Paseo Dalt Murada, la parte de las antiguas murallas de Palma. Desde allí, nuestro objetivo será el Paseo Marítimo, que cuenta con una excelente zona peatonal desde la que podremos contemplar varios lugares emblemáticos. Entre ellos, el Consulado del Mar, fundado en 1.326, era la sede del tribunal de la jurisdicción de los asuntos marítimos, y actualmente es la sede de la Presidencia del Gobierno de la Comunidad Autónoma.

Daremos un paseo por algunas calles del casco antiguo de la ciudad que nos llevarán hasta la calle Bellver, para entrar en el Bosque del Castillo de Bellver. Una vez allí, subiremos por unos serpenteantes caminos hasta la colina en la que encontraremos uno de los únicos castillos de planta circular de Europa: el Castillo de Bellver. De estilo gótico, este espectacular edificio fue construido entre los años 1.300 y 1.310 y en su interior se encuentra el Museo de Historia de la Ciudad y la capilla de San Marc, patrón del castillo. Podemos diversificar nuestra visita y dedicar un tiempo al castillo y otro al museo, que cuenta con piezas procedentes de excavaciones arqueológicas y colecciones de arte municipales, así como con la Colección Despuig de escultura clásica.

No debemos abandonar este emplazamiento sin acercarnos a la terraza del castillo y fotografiar las vistas panorámicas de la ciudad y su bahía. Desde este sitio, podremos contemplar la multitud de embarcaciones de recreo que salpican los puertos deportivos tanto de la zona de la bahía como del puerto de pescadores. Observaremos que el paisaje de la isla está surcado por calas y acantilados en la costa, mientras que si miramos hacia el interior encontraremos sierras con alturas de 1.500 metros. Para terminar, daremos un último rodeo del castillo y descenderemos por la colina para volver al punto de encuentro y devolver nuestro Segway.

2ª TARDE

2ª TARDE

13:30 h

De vuelta y con los pies en la tierra, iremos a conocer la Plaza Mayor de Palma, que se encuentra en la zona centro de la ciudad, muy cerca de la Iglesia de Santa Eulalia y del ayuntamiento de la capital balear. Hasta el año 1.823 la plaza fue sede de la Inquisición. Tiene planta rectangular y el perímetro porticado, sobre el que se alzan edificios de tres o cuatro pisos. En esta plaza podremos dar un paseo antes de buscar un restaurante para disfrutar de nuestra última comida en Palma.

Saldremos de la Plaza Mayor por la calle Colom hasta llegar a la Plaza de Santa Eulalia, número 7. Encontraremos el Santa Eulàlia Cafè Restaurant, en el que podremos elegir entre una selección de tapas y pinchos exquisitos, o un menú en el que pescados y carnes compiten en calidad y sabor. Algunas de sus especialidades de entrantes son los huevos fritos perfumados con virutas de trufa o el soufflé de morcilla envuelto en berza, con ravioli de panceta ibérica relleno de queso de cabra y vinagreta de mango.

 

16:00 h

Después de una comida, siempre es bueno reposar. Y como sólo nos queda una tarde en la ciudad, aprovecharemos para coger una calesa y haremos un recorrido tranquilo por el casco histórico. Las antiguas calesas de Palma, famosas por su elegancia, esperan a sus clientes en el Parque del Mar o alrededor de la catedral. Los carruajes, llamados tradicionalmente "galeras rojas", forman parte de la ciudad, dándole un color y un sabor entrañable de otro tiempo. Los paseos recorren los rincones más emblemáticos de la ciudad vieja al paso lento de los caballos, acompañados por el tintineo de las campanillas que decoran las calesas.

 

18:00 h

Para despedirnos de Palma, es de obligado cumplimiento comprar algunas ensaimadas para compartir con nuestros amigos a la vuelta del viaje. Para ello, nos acercaremos a Can Joan de S'Aigo (calle Sans, 10), la mítica chocolatería fundada en el 1.700 y a la que acuden mallorquines y turistas. El establecimiento es de estilo mallorquín y destacan las antiguas lámparas de vidrio. Las mesas son de mármol y las sillas muy antiguas de madera, lo que le dan a todo el conjunto un ambiente muy acogedor y especial. Podemos merendar algo y llevarnos un dulce recuerdo de nuestra visita a la isla.

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