La alimentación, clave en la conducción

La alimentación, clave en la conducción

El cuerpo humano necesita energía para funcionar. Y ésta se extrae de los alimentos. Ésa es la base sobre la que se sustenta toda actividad de cualquier persona. Una adecuada alimentación garantiza una buena salud.

Una alimentación saludable, con productos frescos y de calidad, será el mejor combustible para poder afrontar el día. A pesar de que en muchas ocasiones es complicado acceder a una oferta gastronómica saludable en carretera, siempre se pueden llevar a cabo pequeños gestos como, por ejemplo, rechazar los fritos y apostar por alimentos como las legumbres, la verdura, la fruta y el pescado que, en mayor o menor medida, generalmente están disponibles en los menús del día de los restaurantes.

Apostar por la dieta mediterránea y comer en la medida justa, evitando grandes empachos, son otras de las medidas que se pueden tomar para lograr una alimentación sana y equilibrada. Ponerse al volante tanto con el estómago vacío como demasiado lleno es muy negativo porque, en el primer caso, no se dispondrán de las reservas necesarias para poder conducir con atención y seguridad y, en el segundo, porque el aparato digestivo actuará a pleno rendimiento, restándole capacidades al resto del cuerpo e incrementando, por tanto, el riesgo de que aparezcan síntomas muy peligrosos, como la falta de concentración, el cansancio y el sueño.