Desde hace algunos años, algunos países de la Unión Europea prohíben completamente el alcohol para todos los conductores, ya sean profesionales, noveles o conductores generales. Este es, por ejemplo, el caso de Bulgaria, Eslovaquia, Hungría, República Checa y Rumanía, que establecieron una política de tolerancia cero para el consumo de alcohol.En España, la legislación permite conducir con una tasa específica de alcohol:Conductores generales No podrán conducir con tasas superiores a 0,5 gramos por litro en sangre y 0,25 miligramos por litro en aire espirado.