En la conducción interfieren multitud de factores. Estos factores, no sólo hacen referencia a las circunstancias propias del vehículo, la vía o la educación vial. En la conducción también interfieren circunstancias que, aunque a priori podrían parecer indirectas, no lo son. La fatiga, el estado de ánimo, el sueño, los miedos y, por supuesto, la alimentación, son variables que debemos englobar dentro de los factores humanos a la hora de tratar de evitar y reducir la siniestralidad.