Estos días, la mayoría de los vehículos están parados, esperando a que pase la cuarentena para volver a encender sus motores; pero algunos siguen en marcha a pesar del confinamiento. Son los de los trabajadores que los utilizan para sus desplazamientos laborales, y también los de quienes van a comprar alimentos, visitan a alguna persona dependiente o acuden al hospital o al centro de salud.