Llegar rápido a un accidente, atender a los heridos, trasladarlos a un centro sanitario en el menor tiempo posible y con garantías de seguridad es el objetivo principal de los vehículos de emergencia. Los primeros 60 minutos son críticos y requieren una rápida y efectiva actuación. En este intervalo, que se conoce como la “hora de oro”, se producen el 75% de los fallecimientos.